El Madrid galáctico se redimió a medias en un Bernabéu ansioso de cambiar las presentaciones faraónicas por fútbol, que de eso se trata, dejando atrás las dudas iniciales y empezando a dar fe de la excelencia que se le presupone y que no siempre aparece. El Liga de Quito era la presa de un Madrid herido. Por medio estaba la Peace Cup, que sólo seguiría existiendo para el Madrid con un triunfo. Lo logró, ya está en 'semis' y la imagen de los blanco creció pese a un primer tiempo más que mediocre y a vivir minutos de desconexión total.
La victoria no cambia los defectos de un Madrid aún intermitente y sin un rumbo definido. El equipo sigue careciendo de partes esenciales del fútbol, especialmente en la fase de creación. Lleva demasiados años abonado al corazón y la raza olvidando por completo el fútbol. Le valió en su momento, pero ahora la gente exige más. Ganar puede hacerlo a menudo, pero convencer es otra cosa. Eso sí, ahora tiene cracks y estos son capaces de remediar una mala noche.
Ni Cristiano ni Benzema, Dudek
El arranque dejó ver a un Madrid fogoso, con ganas de agradar. Robben aceleraba por la banda a la espera de conectar con Benzema y un desenchufado Cristiano. El luso no carburaba, estaba ansioso y quería hacerlo todo en acciones que acababan en nada. Buscaba el gol para recuperar las portadas. Higuaín, un damnificado de los galácticos, dejó destellos y llevó el peligro con tiros que no encontraron la meta ecuatoriana. Guti probó la vaselina, pero la cosa no estaba para florituras.
Y ante la falta de luz de las estrellas emergió un salvador en la puerta. Pero no era Casillas, era Dudek. El portero sacó primero un remate de Bieler y respondió en la siguiente acción salvando la cara a los blancos, también dubitativos en defensa. Y es que chirría y mucho la presencia de un desarbolado Salgado, superado una y otra vez por la derecha. Antes del descanso entró Granero por Robben, lesionado. No traía buena cara el holandés y Pellegrini fue testigo de su tensa retirada.
Ronaldo marca... de penalti y el Real sufre
Apareció Ronaldo. El '9' blanco inició por la banda en una de las primeras acciones del segundo tiempo, se fue de dos rivales con regates 'made in Cristiano' y fue derribado. Penalti. Ya tenía la opción de poner la primera nota a su currículum blanco. El crack no falló y el equipo respiró (1-0). El Madrid cambió de cara y al gol de Cristiano le siguió el de Granero, recogiendo el rechace de un tiro del mismo Ronaldo (2-0). Partido bien encarado y alegrón para 'El Pirata'. El arreón blanco no le ahorró algún susto a un determinante Dudek.
Un golpe mandó a un gris Benzema al vestuario. Y más problemas para el Madrid. A la salida de un córner, y tras dos remates previos ante la pasividad de la zaga blanca, gol de Vera con la cabeza en boca de gol. Volvió la tensión y las dudas. El Liga dejó atrás la vergüenza y se fue arriba. Pero no era su día. Metzelder, en otro córner, apareció en el primer palo para calmar las aguas. Un postrero tanto de Vera, el segundo del futbolista también tras un saque de esquina, puso de nuevo en duda el dominio blanco, pero faltaron minutos e ideas y sobró, para el Liga, el gol final de Negredo. En Madrid respiran, el Madrid galáctico, a trompicones, ya gana.